El día en que el cielo de Totana se apaga y se enciende. Cómo vivir el gran eclipse y las Perseidas en una misma noche
El próximo 12 de agosto, el cielo de Totana vivirá un doble evento histórico: un eclipse solar parcial al atardecer y el pico máximo de la lluvía de estrellas durante la madrugada.
El próximo 12 de agosto, los vecinos de Totana, de toda la Región de Murcia e incluso de gran parte de España, seremos los afortunados espectadores de un hito astronómico histórico y difícilmente repetible: un inédito “doblete cósmico” en el que un eclipse solar al atardecer dará paso, esa misma madrugada, al momento cumbre de la lluvia de estrellas de las Perseidas. Así, las familias de nuestro municipio podrán ver cómo el Sol se transforma gradualmente justo antes de esconderse, para, horas después, pedir sus deseos bajo un manto inigualable de estrellas fugaces en una noche que puede quedar grabada para siempre en la memoria de los más avispados trasnochadores.
Con la finalidad de entender la importancia y despertar el interés en nuestros lectores, vamos a explicar cada uno de los fenómenos. En primer lugar, hablaremos del que acontecerá primero: el
eclipse solar. Para entenderlo de forma rápida, basta con imaginar que estás en la terraza de un bar y una persona se cruza justo delante de la luz del foco que te da en la cara. Por unos momentos,
te tapa la luz.
Pues en el espacio pasa exactamente lo mismo: la Luna se va a interponer directamente entre la Tierra y el Sol. Aunque el Sol es enormemente más grande que la Luna, como ella está muchísimo
más cerca de nosotros, sus tamaños “parecen” iguales en el cielo. Al alinearse perfectamente, la Luna actuará como una gran persiana cósmica que irá tapando la luz del Sol poco a poco.
Cabe aclarar que, en Totana, no viviremos un eclipse total, porque la franja de oscuridad absoluta pasará un poco más al norte de España (por provincias como Valencia o Teruel). Sin embargo,
eso no es motivo para lamentarse. Pues lo que nos toca en Totana y en el resto de la Región de Murcia es una auténtica maravilla: llegaremos a rozar entre el 97% y el 98% de ocultación.
Justo cuando el Sol empiece a buscar el horizonte por encima a última hora de la tarde (poco antes de las 20:00 horas), veremos cómo la Luna le da un “mordisco” gigante al Sol hasta dejarlo
reducido a un finísimo hilo de luz dorada.
Aunque no se haga de noche de golpe, a eso de las 20:30 horas (momento en que se registrará el punto más álgido del eclipse desde nuestra posición) notaremos cómo el ambiente cambia.
La luz del día se volverá apagada, grisácea y plateada. Tras ello, el Sol irá recuperando su forma original ante nuestros ojos, si bien, tal como reflejan los datos del Observatorio Astronómico Nacional, existe la posibilidad de que no veamos cómo “el astro rey” vuelve en sí. El motivo se encuentra en que, a partir de las 21:00 horas (con el eclipse aún sucediendo),
las fases seguirán su ritmo con el centro del Sol bajo el horizonte. En total, el fenómeno del eclipse solar del 12 de agosto, durará 1 hora y 45 minutos en Totana.
Si eres una persona interesada en observar el fenómeno,debes saber que jamás hay que mirar directamente al Sol a simple vista, ni siquiera cuando esté cubierto por la Luna. Es más, ni siquiera las
gafas de sol comunes son aptas para contemplar un eclipse.
De modo que, si decides mirar al Sol con gafas “comunes”, la pupila de tu ojo se abrirá más por la oscuridad y la radiación te quemará la retina sin que sientas dolor en el momento.
Por ello, lo ideal para disfrutar del eclipse solar son las gafas homologadas (ISO 12312-2). Se trata de unas lentes (realmente económicas) que llevan un filtro especial mil veces más potente que
cualquier gafa de sol. Con ellas puestas se ve todo negro, salvo la silueta del Sol.
Y si estás pensando en un lugar idóneo para ver el eclipse, la recomendación pasa por buscar lugares con el horizonte oeste despejado (miradores de Sierra Espuña orientados hacia el poniente o
zonas llanas del valle del Guadalentín).
HABLEMOS AHORA DE LA LLUVÍA DE ESTRELLAS
Aunque popularmente las llamamos “estrellas fugaces”, la realidad es que ninguna estrella se cae del cielo. Lo que veremos esa noche es el rastro que dejó a su paso un cometa gigante llamado
Swift-Tuttle.
Cada año por estas fechas, el planeta Tierra es testigo del polvo y arenillas que este cometa fue soltando en sus viajes anteriores. Al chocar esas motas de polvo contra la atmósfera de la Tierra a la escalofriante velocidad de más de 200.000 km/h, la fricción hace que se quemen al instante. Ese chispazo de luz de un segundo es lo que nosotros vemos brillar desde el suelo como una estrella fugaz.
Aunque durante varias noches de agosto se ven meteoros sueltos, la gran cita tiene hora y fecha clave: la madrugada del 12 al 13 de agosto. Esa noche será el pico máximo de actividad, especialmente durante las 4:00 y las 6:00 horas (hora peninsular). Si el cielo está despejado, podremos ver pasar docenas de destellos por hora. Lo mejor de este año es que el eclipse del atardecer
nos habrá servido de aperitivo perfectísimo para calentar motores y preparar la vista para la noche.
Por su parte, “las Perseidas” no requieren telescopios ni prismáticos sofisticados (de hecho, si usas uno te perderás la mayor parte porque te reducen el campo de visión). El mejor “instrumento”
son tus propios ojos. Sin embargo, hay una regla imprescindible para que el espectáculo sea completo: huir de la luz artificial.
Las farolas de la ciudad, los focos de las pistas deportivas o las luces de los polígonos apagan el brillo de las Perseidas más pequeñas. Para disfrutar de los destellos en todo su esplendor, el consejo de oro es alejarse del casco urbano de Totana y buscar zonas oscuras, con visión amplia del cielo y libre de edificios o cables. Cuanta más oscuridad haya a tu alrededor, más pequeñas estelas verás brillar sobre tu cabeza.
La astronomía tiene una magia especial: aunque el universo se estudie en los libros, el cielo siempre se disfruta mucho mejor en compañía. Mirar a las estrellas o contemplar cómo la Luna muerde al
Sol es la excusa perfecta para juntarse con la familia y los amigos, preparar la cena en una mochila, desplegar un par de sillas de playa y quedarse trasnochando al fresco del verano. El próximo
12 de agosto tenemos una oportunidad de oro para desconectar de las pantallas y reconectar con lo que nos rodea, creando un recuerdo de los que se quedan para siempre entre charlas y
deseos en parajes memorables.
Eso sí, para que la velada sea perfecta, no debemos olvidar lo más importante: cuidar de nuestra propia casa.
Espacios tan nuestros como el entorno de La Santa, Las Alquerías, Aledo, Sierra Espuña o cualquier rincón de campo son un tesoro natural que debemos proteger entre todos. Si vais a salir a cenar y a contar estrellas fugaces, hacedlo siempre con la máxima responsabilidad: recoged hasta el último papel o envase, respetad las zonas habilitadas para estacionar y seguid estrictamente las recomendaciones de las autoridades y agentes, sobre todo en lo relativo a la prevención de incendios en pleno mes de agosto. Cuidemos nuestra tierra para poder seguir disfrutando, juntos y bajo el mejor cielo, de los grandes espectáculos de la naturaleza.




















