"La Almoloya: ¿Ciudad sagrada de la Cultura de El Argar?".

"La Almoloya: ¿Ciudad sagrada de la Cultura de El Argar?".

El investigador de la faceta religiosa de la Cultura de El Argar, Marco Mazón Gomariz, ha realizado un Trabajo Fin de Máster de Ciencias de las Religiones (Universidad Complutense de Madrid), en el que propone que, el asentamiento argárico de La Almoloya (Pliego), pudo haber sido una ciudad sagrada de la cultura argárica. 

Propone que la situación aislada de La Almoloya y su poder político (al haberse hallado allí la tumba más rica de todo El Argar y una estructura edilicia de tipo "palaciego"), podrían corresponderse más con una ciudad sagrada o centro ceremonial que simplemente con un palacio sin ninguna connotación religiosa. «El equipo de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) dice hacer una interpretación marxista, pero no es cierto. Marx y Engels defendían que tanto el poder político como el religioso siempre han ido de la mano, así que no entiendo por qué no han aplicado los propios principios marxistas (que, según ellos, utilizan) a La Almoloya y a la tumba principesca, dejando de lado la parte más interesante del asunto. Ellos mismos reconocen que el fuego de la Sala de Audiencias era ritual o ceremonial, pero solo definen esa sala como lugar de debate político, lo que es, en sí mismo, una contradicción», comenta el investigador. 
Comenta que, a menudo, los templos en Próximo Oriente se ubicaban en lugares muy visibles, no ya para ver, sino para ser vistos, igual que el centro ceremonial de Castillejo del Bonete, en Ciudad Real, y coetáneo a la Cultura de El Argar, que también se halla en un lugar destacable.
«Las mismas características que el equipo de la UAB defiende para los palacios, como los talleres, los almacenes de víveres o la industria textil o metalúrgica, también era aplicable a los templos, pues estos, desde Egipto hasta Mesopotamia y pasando por Anatolia, eran también entidades económicas. La gente llevaba grano y otros alimentos al templo para sustentar al dios; de ese modo, el dios sustentaría el mundo», dice. 
La sala H9, definida como "Sala de Audiencias", (a la que él ha denominado "sanctasanctórum", usando paralelos de Próximo Oriente) comparte características con muchas salas de culto de Próximo Oriente, como los bancos corridos, el podio y el "fuego sagrado", por lo que él cree que es probable la realización de ceremonias en dicha sala, y que una persona (en este caso, la "princesa" de La Almoloya con su enjoyado de plata y su diadema) pudiera encarnar a la divinidad, igual que se ha propuesto para los palacios minoicos, los cuales, según Nanno Marinatos, eran centros rituales. 
«En Próximo Oriente estaba muy extendida la idea de que los dioses se reunían en la cima de una montaña santa para debatir en una asamblea divina los destinos del mundo; quizá en La Almoloya se emulaba algo parecido. Quizá La Almoloya era una especie de Nippur. Nippur era la ciudad más sagrada de Mesopotamia; allí, en el Ekur (una especie de templo-montaña), tenía lugar la Asamblea de los dioses, y a tal ciudad acudían los reyes de toda Mesopotamia para buscar la legitimación religiosa».
Marco Mazón Gomaríz