“PARQUES DE CRISTAL: VOSOTROS BEBEÍS, NOSOTROS SUFRIMOS VUESTROS ACTOS” (Artículo de opinión de Juan Nortes)

“PARQUES DE CRISTAL: VOSOTROS BEBEÍS, NOSOTROS SUFRIMOS VUESTROS ACTOS” (Artículo de opinión de Juan Nortes)

Quizá el desconocimiento de la legislación vigente, quizá el caso omiso a las normativas o, simplemente, el comportamiento incívico, están pasando buena factura a la ciudad de Totana. El comportamiento de algunos de los ciudadanos, no hace sino agravar el ya, de por sí, deplorable estado en el que se encuentran la mayoría de espacios públicos: parques, carreteras etc. Es difícil encontrar una sola calle donde no abunden más los parcheados y soluciones ineficaces, muy poco duraderas, que aquellas que a simple vista parecieran conservarse en un estado aceptable.


Ayer, Rafa, un ciudadano de este municipio, me pidió que intentase hacer algo, ya que, su perro había estado a punto de fallecer debido a un corte sufrido, en una de sus patas, a consecuencia de los restos de cervezas abandonados en los espacios públicos. Es difícil comprender como estando prohibido el consumo de alcohol en la vía pública, todos los parques de Totana y espacios donde se pueden aglutinar los ciudadanos estén llenos de litros o vidrios rotos de los mismos. La afirmación anterior no solo no es altruista, sino que cualquier ciudadano de esta ciudad puede corroborar mis palabras que nacen de las numerosas imágenes que este buen ciudadano me ha mostrado y que fueron realizadas en los últimos días.


Algunos tenemos la sensación de que las normativas tanto en este municipio, de forma particular, como en este país, de manera general, están hechas para perjudicar a los ciudadanos que realmente las cumplen. Rafa después de ponerse en contacto con las autoridades pertinentes fue interpelado con: “son insolventes y no van a pagar”. Motivo, que en ningún caso, justifica la falta de sanciones para los protagonistas de tan incívicos actos.


Mantener el casco urbano y los espacios abiertos o de sierra es una labor que nos corresponde a todos los ciudadanos, si bien, la gran mayoría de nosotros no estamos facultados para sancionar tales actos y, ni si quiera, nos corresponde el hecho de tener que estar vigilando. No se trata de buscar culpables sino de encontrar soluciones. Sean cuales fueren los motivos que llevan a unos pocos ciudadanos - permítanme la calificación de poco pulcros- a actuar así, la cuestión es que las consecuencias de sus acciones las pagamos todos.


Deberíamos entender que este tipo de acciones no solo afectan a la imagen de Totana, sino que también son peligrosas tanto para los ciudadanos, aquellos en edad infantil especialmente, como para sus mascotas. Lo entiendan o no, para un gran número de ciudadanos sus animales son como un miembro más de la familia y el sufrimiento de estos se convierte en el sufrimiento de familias enteras. Todos debemos hacer más y comprometernos más, cada uno en la medida de sus posibilidades. Espero que este escrito colabore, en cierto sentido, a que tomemos conciencia de las repercusiones negativas que tienen nuestros actos en los espacios públicos.


Los depositarios de la confianza del pueblo, que ostentan sus cargos en el ayuntamiento, y las autoridades encargadas de velar por el cumplimiento de las normativas deberían tomar medidas en consecuencia, pues solo ellos están facultados, solo ellos deben garantizar dicho cumplimiento.


J. Nortes