Retazos de felicitaciones navideñas en Totana. Por Juan Cánovas Mulero

Retazos de felicitaciones navideñas en Totana.  Por Juan Cánovas Mulero
Retazos de felicitaciones navideñas en Totana.  Por Juan Cánovas Mulero
Retazos de felicitaciones navideñas en Totana.  Por Juan Cánovas Mulero
Retazos de felicitaciones navideñas en Totana.  Por Juan Cánovas Mulero
Retazos de felicitaciones navideñas en Totana.  Por Juan Cánovas Mulero

Encierra la Navidad la ternura de un tiempo en el que, de modo especial, afloran recuerdos y emociones, sentimientos que adormecidos resurgen con decidido fervor en estas fechas y cuya fuerza abre cauces a la fraternidad, una actitud que sería deseable mantener constantemente. En ese latir se encuadran manifestaciones impregnadas de una clara sensibilidad social, como también otras de carácter más protocolario, dirigidas a instituciones y entidades oficiales. De igual modo, encontramos los testimonios que atestiguan la necesidad de transmitir a familiares, amigos y conocidos la huella del afecto, confianza y fidelidad.

Entre las de esencias más solidarias resuenan las iniciativas impulsadas por la Orden Militar de Santiago en Totana y que, con probables raíces medievales, están documentadas en el siglo XVII. En esa fecha se precisa la práctica de repartir 3500 maravedíes entre los pobres y necesitados de la villa con ocasión de la celebración de la Navidad.

En similar línea de actuación se desenvolvieron las autoridades locales con la finalidad de atender la precariedad de los vecinos en momentos de crisis y carencias, acrecentando esas atenciones en «la Pascua del Nacimiento de Nuestro Redentor».

De entre esos compromisos señalamos el que tenía lugar en diciembre de 1874 cuando el Ayuntamiento solicitaba autorización del gobierno de la provincia «para socorrer a los pobres dado el estado de miseria de las clases jornaleras por falta de trabajo agrícola, de cara a la Navidad».

 Aunque el aspecto social es de principal importancia y en su análisis se evidencian las frecuentes dificultades a que se hallaban sometidos los moradores de esta tierra en tiempos pretéritos, nos centramos en la presente aportación en exponer esas otras expresiones que, con un carácter más jovial, se encaminan a comunicar los mejores deseos a organismos, familiares, compañeros… Uno de los documentos más antiguos, que de este matiz se han podido localizar, está fechado a mediados del siglo XVIII, cuando se recepcionaba por la corporación municipal un escrito emitiendo parabienes por tal razón.

En el texto se atesoran, con el lenguaje propio de la época, esos latidos, enunciándolos en estos términos: «Señor. La próxima festividad del Santo Nacimiento de Nuestro Redentor Jesucristo, da nuevo motivo a mi primera obligación para hacer a usted recuerdo de ella y el deseo que me asiste de que las logre muy cumplidas de todas felicidades…». Se ofrecen, igualmente, modelos iconográficos más recientes, algunos de las primeras décadas del siglo XX, conservados como fruto del sentido de custodia y salvaguarda de obsequios y vivencias que ha caracterizado a las gentes del lugar.

 La preservación de este legado viene sostenida por la existencia de edificios de superior amplitud que las nuevas construcciones. En aquellas cámaras, desvanes, sótanos… se reservaban, con especial cuidado y mimo, multitud de objetos, enseres, ajuares, revistas de época, periódicos, cartas, fotografías, cédulas y otra multitud de efectos que ayudan a vislumbrar el día a día en diferentes momentos históricos.

Juan Cánovas Mulero